Profesionista-proletario.
Los criterios para medir la pobreza no quedan muy claros por estas regiones; si el ser pobre indica queno ganas lo suficiente como para poder dolventar los gastos básicos, habrá que incluir a todos los profesionistas que no tienen un sueldo digno y que sólo alcanza a cubrir cuatro salarios mínimos, es decir, aproximadamente siete mil quinientos pesos al mes.
Aunque tradicionalmente tener una profesión no es indicativo de pobreza, la verdad es que se está acercando mucho; bajo la condescendiente mirada de un aparato gubernamental que no es capaz de dejar libre la actividad empresarial, el sistema educativo tampoco propone la creación de personas que lleven a cabo un plan de creación de empresas.
Cada año salen miles de profesionistas-empleados que, al no encontrar cabida en las diferentes expresiones de la economía nacional, deben conformarse con encontra al menos un trabajo que les proporcione el dinero mínimo para sobrevivir, esto es, un salario que está entre los cuatro y los siete mil pesos mensuales.
Esto nos indica que la idea de estudiar una carrera universitaria, cada día de ve más depauperada; no garantiza que se tengan las oportunidades suficientes ni que brinden alguna seguridad, una vez que se ha accedido a la vida productiva. Una clave podría ser, unir todas las capacidades de los que ya egresamos, en torno a una idea que congregue a varias profesiones, sin embargo, el individualismo sigue brindándonos el espejismo de omnipotencia profesional.
Roberto Barroso Espinal
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