jueves, 6 de enero de 2011

Único, pero igual

Piensa menos y vive más...
Hace unos días tuve el privilegio de mantener una charla muy amena con un viejo amigo de la primaria. Además de haber pasado un rato muy agradable, creo que me hizo cuestionarme sobre muchas cosas. Me platicaba sobre una discusión en la cuál entraron él y otro biólogo, un físico y un matemático. El tema a debatir era: "¿la vida tiene sentido?¿Tiene un propósito?"
Ja, me pareció muy interesante el hecho de que cada uno desde su línea de trabajo comienza definiendo qué es sentido, qué es propósito. Después cayeron en que cada uno de los hombres le da un sentido a su vida con el fin de dirigirse a un propósito. Por consiguiente surge la duda: ¿los animales y las plantas buscan el sentido y conseguir un propósito? Cayendo así en la respuesta de que quizá lo que buscan es sobrevivir, pero... ¿Para qué? ¿Tiene algún sentido?
Entonces... Si el hombre es quién busca el sentido y tiene propósitos... ¿Cuando este deje de existir, la vida deja de tener sentido y propósito?
Después de muchos dimes y diretes, obtuvieron como conclusión que como no todo aquello que tiene vida busca un sentido y un propósito, la vida no tiene ninguno de los dos.
Yo considero que el sentido, es la constante búsqueda de respuestas que se hace el hombre, para tratar de entender todo lo que le acontece y le rodea; aquello que al hombre le permite tener motivación para seguir adelante. Y los propósitos son todo aquello que se obtiene a consecuencia del buscar un sentido. Je, como todo ser humano, puedo estar equivocada.
Justo con esto, le argumentaba a mi amigo, que si la vida tiene sentido y propósito es subjetivo, y se convierte en tal desde el momento en que él dice que no lo tiene, y yo sostengo que si lo tiene. Los animales y plantas prodrán no tener un sentido, sin embargo por algo están ahí, no sólo para subsistir. Todo en su conjunto, en algún punto debe converger, por eso mi afirmación. Además subjetivo, porque lo que para mi tenga sentido y propósito para otro no lo va a ser.
¿Fumado? Juro solemnemente no haber consumido más que una taza de café capuccino sabor cajeta je, je, je. Si mi amigo y compañía lo hicieron no me consta. Sin embargo, mi amigo me comentaba que al momento de mantener esa misma discusión con alguién más, la persona se enojó mucho, y le contestó con la frase: "deja de preguntarte tonterías, cosas a las cuales jamás encontrarás una respuesta, así que piensa menos y dedicate a vivir".
¿Se enojó? Me cuestioné e intente encontrar respuestas y lo único que se me ocurre para que una persona se enoje por preguntas de tal indole es que: existe la evasión a dichos temas y más por el temor a creer que alguién quiere cambiar su forma de pensar, cambiarle su estilo de vida, etc... O peor aún, darse cuenta de que ni siquiera se han puesto a pensar cuál es su propio sentido de existir, ni qué pretenden conseguir.
Considero que por naturaleza nos hacemos preguntas como esas, añadiendo muchas otras como ¿qué es la felicidad? ¿ Para qué sirve? ¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí? ¿Para qué estoy aquí? 
Ooo, ¿no?
Je, puedo apostar a que algunos quizá ni terminaron de leer esta columna, otros lo han leido y se han puesto a cuestionar sobre lo mismo. Por lo pronto yo le agradezco a mi amigo el hecho de compartime el tema de siscusión y haberme invitado a reflexionar.
Jessica Castañeda Ortega

No hay comentarios:

Publicar un comentario