¿Recuerdas tus días de secundaria? Seguro no olvidarás cuando muchos esperaban ansiosos la hora de la salida para ver la golpiza que le pondrían a uno de los compañeros, las apuestas, las burlas y humillaciones. En un ambiente de “le entras o le entras” algunos se divertían golpeándose primitivamente, demostrando, exhibiendo la “valentía” y el “poder”. Quien más golpeaba, más valía. Quien menos lo hacía, lamentablemente más sufría.
Afortunadamente siempre he tenido una complexión robusta y gran altura, lo que de alguna manera frenaba a los brabucones. Advierto que algunos a manera de reto buscaban encender en mí la ira, jamás lo lograron, lo recuerdo con gracia. Sin embargo veía también como los más bajitos eran explotados por los demás. ¿Será que el ser humano ya tiene inscrita la sed de ventaja y aprovechamiento sobre los más débiles?
Violencia y más violencia era, es y será cosa de todos los días hasta que no se erradique el problema de raíz. Demos un vistazo a nuestros inicios como personas, tratemos de comenzar con un cambio desde nosotros mismos, desde nuestras familias y desde nuestra sociedad. Recordemos que la educación comienza desde el hogar y que las autoridades no nos resolverán todos nuestros problemas.
Por Isaac Camargo
Si hago caso a la teoría conductista que dice que todo individuo al nacer es una tabula raza, y a los autores que afirman que el hombre es bueno por naturaleza y la sociedad lo corrompe... Mmmmh... No es que ya tengamos inscrita la sed de ventaja sobre el más débil, si no que la sociedad misma lo enseña, y quizá hasta lo demanda en estos días, de lo contrario ¿Por qué nos movemos, estudiamos, desarrollamos y crecemos por competencias?
ResponderEliminarOtro enfoque muy válido. Sin embargo pienso que la naturaleza en sí es muy extraña, la agresividad es pues una forma de supervivencia. Una parte de nosotros es aun primitiva. Por ello debemos controlar nuestros impulsos y dejar que nuestra razón influya más nuestras vidas.
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