Yo te absuelvo de tus pecados, en nombre del presidente, de los diputados, senadores y del poder judicial.
El fuero constitucional se define como: Aquella prerrogativa de senadores y diputados -así como de otros servidores públicos contemplados en la CPEUM- que los exime de ser detenidos o presos, excepto en los casos que determinan las leyes o procesados y juzgados, sin previa autorización del cuerpo legislador (parlamento, congreso o asamblea).
Lo único que nos quiere decir esta frase llena de tecnicismos es que el fuero es un vale para no entrar a prisión de todos nuestros gobernantes.
No puede ser posible que tengamos diputados federales que están en investigación por ser aliados de la familia michoacana, que eran buscados por la policía federal y que por el hecho de meterse a la cámara de diputados a tomar protesta como tales, se deslinde así de fácil de todos los cargos.
Hay que darnos cuenta de que nuestras autoridades son personas como nosotros, con errores y virtudes y muchas veces, hacen más evidentes sus errores y que de un momento a otro, se les exima de sus infracciones, convierte al fuero en una especie de confesión sacerdotal pues te perdona de todos tus pecados ante la ley.
En este caso hay que tener un gobierno teocrático con sacerdotes, en lugar de diputados, para que se eximan de los pecados civiles con el fuero y el pecado moral, con la confesión y así tendremos un gobierno sin culpa, si no, pregúntenle a Marcial Maciel que se fue con un fuero espiritual y civil ya que nunca se le juzgo de nada.
por: Iván Acosta Corona
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