lunes, 27 de junio de 2011

La nueva barbarie

Voto responsable.
Las aspiraciones que pueda tener cualquier organización y las políticas en especial, deben sopesarse en la medida de sus acciones pasadas; las futuras elecciones federales nos permitirán ser analíticos sobre la decisión que tomemos y el tipo de gobierno que queremos para los próximos seis años. Si somos coherentes con el ejercicio democrático, estableceremos la vigilancia pertinente.
En cuestión de propuestas, habría que poner atención en lo que viene arrastrando el PRI; su historia reciente, de todos conocida, presenta dos puntos que aún no parecen resueltos. En primer lugar, no ha sido capaz de aceptar todas las barbaridades y errores que cometió durante más de setenta años en que ejerció el poder e impuso sus visiones de él.
De hecho, ni siquiera queda claro qué es lo que infiere cuando dicen sus miembros (Yulma Rocha incluida), que ya son otros y que ahora son mejores. Podría interpretarse que, como cambiaron las generaciones, ahora sólo perfeccionaron las formas de despojo, el cochupo y la eternalización en el poder comparado como lo hicieron las generaciones anteriores.
Por otro lado, el cambio interno no garantiza que hayan cambiado las formas, cuando podemos suponer que dentro de las instituciones, lo que más lentamente cambian, son las formas de hacer las cosas. Considero que votar por la institución que no brindó más que el ocultamiento de lo que sucedía en el país, resultará en un retroceso. El balón está en nuestro lado del campo.
Roberto Barroso Espinal

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