lunes, 30 de mayo de 2011

La nueva barbarie.

Reinicios y responsabilidades.
Podemos entender las renuncias como un intento de tomar distancia para observar mejor nuestro quehacer cotidiano; las pausas tomadas pueden hacer que las perspectivas obenidas nos den las armas suficientes para renovar nuestro avance en dirección de un mejor funcionamiento grupal. Pero debemos tener cietas precauciones al momento de optar por la renuncia.
En primer lugar, debemos medir las consecuencias, lo que nos favorecerá y lo que nos desfavorecerá al instante en que decidamos dejar de lado alguna actividad que hayamos estado haciendo; determinar si la renuncia es eventual o definitiva, pues seguramente nos obligará en cierto tiempo a redefinir nuestra escala de valores.
En segundo término, saber que la afectación no sólo se limitará a nosotros, sino que de varias formas afectará tambien a quienes nos rodean; las expectativas que generamos en los demás son parte de nuestras responsabilidades y nos obligan determinantemente a cumplir con las esperanzas de los demás, así hayab sido mínimas.
Por último, cada acción que dejemos inconclusa, representará un hueco en nuestra formación que, independientemente en quién nos convirtamos, cargaremos toda nuestra vida, pues siempre habrá alguien que nos recuerde que en alguna ocasión dejamos de cumplir con lo que teníamos pactado. Responsabilidad es el nombre del juego. Molesto o no, así se dan las cosas.
Roberto Barroso Espinal

No hay comentarios:

Publicar un comentario