miércoles, 20 de abril de 2011

Único, pero igual

Ellos también cuentan...
He estado pensando y buscando juegos, incluso juguetes que podría utilizar con una persona ciega. Ella ya no es una niña, ¿por qué buscar juegos entonces? Bien, pues porque pretendo que se de cuenta que no se necesita ser niña - en su caso - para seguir jugando. Todo el tiempo lo hacemos, y de diversas maneras, lo diferente es que la forma en que nos enfrentamos a la lúdica depende de nuestra etapa evolutiva.
Y vaya que la búsqueda de aquello que pudiese emplear me ha sido todo un reto. En centros comerciales y jugueterías, intentando obtener algo adecuado para una adolescente ciega, en los pasillos hay: memoramas, rompecabezas, rummin, serpientes y escaleras, adivina quién, turista - en sus diversas presentaciones -, "todo el mundo cree que sabe", scrabble, jenga, uno, entre otros.
Carajo, ¿qué hago? ¿Le llevo un memorama? ¿Un rompecabezas? ¡Ya sé, un adivina quién! Quizá al leer las lineas anteriores estén pensando en que soy cruel. Sin embargo, quien si lo es, es la sociedad entera.
Justo esto, me hizo recordar mi asistencia al último seminario de lectura, donde hubo un momento en que el profesor nos habló de la dificultad que tenemos para asignarle un lugar a la discapacidad, preferimos hacer de cuenta que no existe: "no lo voltees a ver, porque se va a sentir mal".
¿Es que, nadie ha pensado en algo recreativo para personas con discapacidad? La verdad es que creo que no, y yo tampoco lo había hecho debo reconocerlo, hasta que me he visto en la necesidad de hacerlo; quizá los pasatiempos que mencioné podamos utilizarlos siempre y cuando la persona no tenga ceguera, un retraso mental severo, una cuadriplejia. Pero, ¿y los demás?¿No pueden divertirse también?
Llegué a pensar en un jenga, después me pregunté cómo carambas lo iba a emplear, no lo he descartado del todo, pero estoy buscando una forma adecuada de emplearlo según la condición de ésta chica; quizá un domino pueda funcionar, no lo podrá ver, pero puede palpar las fichas, puede contar los orificios, y yo voy ha estar ahí para guiarla. ´
Los últimos días he jugado mucho sudoku, y se me ocurrió que podría emprearlo, claro no a la manera tradicional, sino crear uno especial para personas como ella, pero me topé con otra dificultad ¡No sé braile!. Aún tengo tiempo, al menos para aprender por lo pronto los números, y buscar el material adecuado.
Si alguién tiene sugerencias, o incluso quisiera ayudar en la elaboración del mismo, las puertas de mi casa están más que abiertas.
Jessica Castañeda Ortega

2 comentarios:

  1. Acabo de imaginar una serie de fichas, que pudieran embonar en un pequeño tablero, con los números grabados en la superficie.

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  2. Je, je, je se parece al "Sudoku de mesa" que tengo... Miraaa, sólo sería cuestión de hacer unas cuantas modificaciones... ¡¡¡Gracias!!!

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