jueves, 7 de octubre de 2010

Único, pero igual

¿Vivimos de forma acelerada?
¿Cuántas veces por semana estamos dispuestos a suspender algunas de nuestras actividades para pasar un tiempo con nosotros mismos? Es más, ¿cuántos minutos al día nos dedicamos para nosotros?... Hoy día considero que muy pocos lo hacen, ya que el discurso que se utiliza a manera de disculpa es: "Es que tengo mucho trabajo", "voy a llegar tarde", "nada más como y me iré a realizar algún proyecto"...
El estrés en el que quizá muchos vivimos día a día, no sólo nos agota físicamente, sino que también agota mentalmente, desde el momento en el que nos levantamos y revisamos la lista de "tengo que hacer...", comienza la preocupación y cuidado con que las cosas no salgann como quieres, porque seguramente el estrés se acompañará de frustración... Y así se nos van acumulando las emociones negativas hasta llegar al punto de que ya no es sólo el qué sentimos, si no que aparecen los dolores de cabeza, de espalda, de cuello, gastritis...
Todo esto y sin una buena alimentación... ¿A dónde vamos a parar? Como seres humanos somos biopsicosociales, lo cual quiere decir que tanto nuestra biología, la sociedad en que nos desarrollamos y nuestras formas propias de pensar y actuar, nos hacen una unidad completa y compleja, por lo que si falla alguna, las otras pueden afectarse también.
Así que antes de pensar totalmente en trabajar para otros, pensemos en nosotros mismos un poquito más, de lo contrario, ¿cómo pretendemos estar al 100% en una actividad?
Jessica Castañeda Ortega

2 comentarios:

  1. Coincido con tu comentario compañera. Pero tal vez nosotros mismos somos los que nos negamos a darnos ese tiempo para reflexionar de nuestras acciones, de nuestra conducta, de lo que somos, por miedo tal vez, es que desarrollamos, o creamos tantas excusas para no sentir angustia o ansiedad de lo que posiblemente hemos hecho.
    El tema del estrés es algo que se vive comúnmente hoy en día, objeto por el cual es que existen varias enfermedades o malestares, esa gastritis que en mi caso no me deja en paz...o aquellos dolores de cuello que son insoportables, por que como insoportable es el dolor, desesperantes son los problemas, de la familia, de la escuela, de proyectos, de servicios, de tareas...pura proyección..!!! Aquí si estoy dando el 100%...Que ironía...

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  2. Cierto Jess el estres provoca un sin fin de enfermedades físicas, pero ahi no paran las secuelas de "la vida ajetreada" que nos empeñamos en llevar día a día... orgullosamente decimos cuanto hacemos durante el día y seria grandioso si asi de facil pudiéramos responder cuando nos preguntan sobre nuestros gustos, pasiones, sensaciones, sentimientos, emociones, aptitudes, virtudes, pero desgraciadamente estamos tan ocupados en cumplir a la perfeccion con nuestro ajetreo diario que se nos olvida que todo eso existe y entonces terminamos como atendiendo pacientes (o como pacientes) que saben de todo menos de sí mismos...

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