Sólo yo o ¿por qué a mí?
Desde un punto de vista muy particular, las situaciones que nos hemos creado a través de la historia sólo nos han conducido a establecer y mantener diferencias que se volvieron irreconciliables en la medida de que se marcaba la explotación de unos por otros. Carlos Marx provee de las herramientas de observación suficientes para entender el fenómeno.
Lo que pomposamente llamamos civilización, no ha sido otra cosa que la misma explotación, pero con diferentes nombres; la pobreza de un muy grande sector de la población mundial se mantiene gracias a la adaptación de los mecanismos para lograr lo anteriormente mencionado. Si antes lo que prevalecía era el mantener esclavizados a muchos al trabajo de la tierra, ahora se logra desviando las atenciones mediante distractores.
No estoy descubriendo el hilo negro, pero lo que me llama poderosamente la atención, es que como sociedades no hemos adaptado de tal manera que sólo protestamos en ocasiones consideradas eventualmente "extremas", sin pensar que ese extremo lo vivimos diario; hemos sacrificado el bien común en aras de un bienestar individual.
Por supuesto, tampoco existe tal; cada día nos enteramos de que se incremental males sociales perpetrados por individuos que no lograron adaptarse del todo y que, sin intentar verme apocalíptico, explicamos casi con la biblia en mano "es el signo de los tiempos". Esto deja ver que el manejo de la conciencia individual está teniendo frutos: "mientras yo esté bien, lo demás sale sobrando".
Sólo hay un problema, si a los demás no les va bien, no tendré la oportunidad de crecer sin el temor de que me sea arrebatado lo que haya logrado.
Roberto Barroso Espinal
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