jueves, 11 de noviembre de 2010

Único, pero igual

Estrés? Noooo... Para nada!!
El día de hoy antes de comenzar con el tema que nos atañe, me gustaría ofrecer una disculpa por dejar en blanco la columna de la semana pasada; junto con otros compañeros tuve la oportunidad de participar en la "Expo Innova" la cual se organiza cada año en estas fechas... El hecho de haber participado no es excusa para no haber publicado la respectiva columna que correspondía, sin embargo de aquí me gustaría partir para el tema de hoy.
En alguna ocasión ya les había hablado algo con respecto al estrés, sin embargo, con respecto al evento en el que me vi envuelta la semana pasada, el estrés cobró un sentido un poco distinto. Si bien el estrés se puede generar por presión tanto económica, social, laboral, exceso de trabajo, no dormir lo necesario, entre otras cosas. Que es cierto que causa un desgaste físico si, pero eso no lo es todo.
Por ejemplo, me di cuenta justo la semana pasada de la inmensidad de factores que pareciera que se toman de las manos y se van acumulando para generar un estado de tensión tal que al final nos deja no sólo molidos del cuerpo, sino abrumados mentalmente también... La presión comenzó desde el momento en el que nos dijeron: "Muchachos, necesito que realicen 3 equipos de 9 personas y comiencen a platicar las ideas que tienen para armar un proyecto-empresa, el cual presentarán en la expo Innova"... ¡Rayos! (pensé) y más, al momento de saber que se presentaría en un mes o menos. Después, no faltaron los desacuerdos dentro del equipo, riñas, malos entendidos, etcétera. Y claro, tampoco podía faltar el "compra esto, aquello"; "consigue aquí, allá". Ahora manos a la obra, tomando en cuenta material de apoyo para presentar el proyecto empresa, el montaje del stand, ponerse de acuerdo en "¿cómo nos vamos a ir vestidos?"
Se llega el día de exponer nuestro trabajo, a lo que de aquí prosiguió -quienes pudieron ser también partícipes no me dejaran mentir- ¿A qué hora pasarán los jueces? ¿Quienes serán los jueces? ¿Qué nos irán a preguntar? ¿Cuántos jueces pasarán?... "Tengo hambre... ¿ podré ir a desayunar?"...
Posteriormente, estaban quizá preocupados por no decir muletillas y por tratar de dar la información rewquerida en el lapso de 5 minutos. Finalmente era el hecho de pensar: "ganaremos o no"... Si ganamos, ¿qué nos darán como premio? ¿Qué haremos con el premio?...
Quizá después del evento, los ánimos de todos cambiaron. Quienes ganaron alguno de los tres lugares desbordaban alegria y, casi, casi se podía leer en sus rostros un "valió la pena". Mientras que los que no ganaron nada pudieron manifestar lo siguiente: algunos tristeza, porque se sentían seguros de poder ocupar un lugar en cualquiera de esos peldaños, más no fue así; quizá a algunos les bastaba con decir "ya recojamos el stand, que ya me quiero ir"; u otros que como mero premio de consolación, fue el "mínimo pude participar".
Todo esto al final trajo consecuencias, tanto físicas como mentales, como por ejemplo: sentir la necesidad abrupta de dormir después de tantas desveladas, dolor del cuerpo después de liberada la tensión y comenzar a relajarse; dolores de cabeza; engentarse... Lo cual trajo como consecuencia que muchos al llegar a casa caímos en calidad de "bulto" a la cama, para recuperar energía después de unas horas de descanso tanto físico como psicológico y así, continuar con las labores diarias.
Esto fue sólo un ejemplo... Pero existen muchos más, ¿se les ocurre alguno?
Por: Jessica Castañeda Ortega

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