lunes, 30 de agosto de 2010

En la mira...

¡Linchen a los culpables!
¡A qué tremenda divertida nos dimos el jueves al festejar una vez más el ya célebre día del carrito! Sin duda una fiesta particularmente divertida que fomenta y estimula la fresca creatividad, la sana diversión y la obligatoria convivencia. El trabajo en conjunto es fascinante y adictivo, como una casi improvisada organización de hormigas.
Y así comienza la carrera. Gritos, porras y algunos discretos insultos se escucharon en aquel lugar. No obstante aquel lindo panorama donde prevalecía la sana diversión y la obligatoria convivencia se vio opacado por un pequeño y desastroso incidente. Un tirón en la lona, un tropiezo, varios pisotones y un elefantito destruido hizo que la injusticia se apoderara del concurso. La atención se postró en quién era el ganador y en la lesión de la corredora, lo que dio la oportunidad al culpable de huir.
¡Fue él, yo lo vi, existen fotos! Muchos nos convertimos de inmediato en jueces lanzando agravios en contra de quien sabe quien, sin dar oportunidad a ese quien sabe quien de defenderse. Es razonable creer que a veces el impulso nos lleva a hacer cosas realmente imprudentes sin darnos cuenta de las consecuencias. No con esto justifico al culpable, estoy de acuerdo que su acción fue muy insensata pero sorprendentemente a todos nos ha dejado una valiosa lección, lección que nos aferramos a no aceptarla: “La Vida no siempre es justa”.

Por Isaac Camargo González

3 comentarios:

  1. Así es!! "La vida no siempre es justa", pero en cuanto al culpable... Jejejeje, tampoco "el fin justifica los medios", jiji.

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